lunes, 1 de abril de 2013
viernes, 1 de febrero de 2013
Importancia y Beneficios del Ácido Fólico o B9
La vitamina B9 conocida también como ácido fólico, vitamina M, folacina o ácido pteroil-L-glutámico (la forma aniónica se llama folato); fue descubierta en los años 40, es considerada como una vitamina hidrosoluble que pertenece al complejo B, necesaria para la formación de proteínas estructurales y hemoglobina. También se lo conoce como folacina o folatos cuya etimología proviene del latín “folium” que significa hoja. Esta vitamina es fundamental para llevar a cabo todas las funciones de nuestro organismo. No aparece como tal en los alimentos, siendo en el organismo donde se transforma en forma activa a partir de los poliglamatos. Su gran importancia radica en que el ácido fólico es esencial a nivel celular para sintetizar ADN (ácido desoxirribonucleico), que trasmite los caracteres genéticos, y para sintetizar también ARN (ácido ribonucleico), necesario para formar las proteínas y tejido del cuerpo y otros procesos celulares. Por lo tanto la presencia de ácido fólico en nuestro organismo es indispensable para la correcta división y duplicación celular. Los folatos funcionan en conjunto con la vitamina B12 y la vitamina C en la utilización de las proteínas. Es importante señalar que el ácido fólico es básico para la formación del grupo hemo (parte de la hemoglobina que contiene el hierro), por eso esta relacionado con la formación de glóbulos rojos. El ácido fólico también brinda beneficios al aparato cardiovascular, al sistema nervioso, y a la formación neurológica fetal entre otros. Dada su gran importancia para el ser humano, muchos de los alimentos que hoy consumimos llevan ácido fólico adicionado. Este ácido se forma en el intestino a partir de nuestra flora intestinal. Se absorbe principalmente en el intestino delgado (yeyuno), luego se distribuye en los tejidos a través de la circulación sanguínea y se almacena en el hígado, por lo que no es necesario ingerirlo diariamente. Se excreta por orina y heces. La carencia de ácido fólico está relacionada directamente con las psicopatologías.
Funciones que desempeña:
Estas son algunas de las principales funciones que el ácido fólico, realiza en nuestro organismo.
Se ha comprobado que cuando las mujeres toman 1 mg diario, se reduce el porcentaje de bebés nacidos con espina bífida o defectos en el tubo neural (NTD).
El Ácido fólico es también uno de los nutrientes que previenen la arterioesclerosis.
También se ha descubierto que el ácido fólico disminuye la probabilidad de padecer cáncer de pulmón, cuello de útero y colon. Es eficaz en el tratamiento del cáncer de pulmón.
Anula las alteraciones que se detectan en el cuello del útero mediante el test de Papanicolau (PAP).
Se ha descubierto que da buenos resultados en pacientes de edad avanzada a los que el temblor de las manos les dificulta escribir. Cuando se les suministra entre 5 y 10 mg diarios, el problema suele desaparecer en una semana aproximadamente.
Se ha demostrado que acelera la recuperación en pacientes depresivos.
Ayuda a regular los niveles de histamina en el cuerpo y poder combatir las alergias.
Facilita el apetito.
Participa junto a la vitamina B12 en la duplicación de los glóbulos rojos.
Su presencia es necesaria para el correcto metabolismo de los ácidos nucleicos ADN y ARN.
Facilita la digestión. Estimula la formación de ácidos digestivos que favorecen la digestión.
Favorece la función del hígado.
Ayuda a prevenir la aparición de llagas en la boca.
Puede ayudar a prevenir enfermedades cardiacas, como la cardiopatía isquémica.
Puede ayudar a prevenir y combatir el Alzheimer.
Ayuda al metabolismo de las proteínas.
Actúa como coenzima en el proceso de transferencia de grupos monocarbonados.
Interviene en la síntesis de purinas y pirimidinas, por ello participa en el metabolismo del ADN, ARN y proteínas.
Es especialmente importante durante los periodos de división y crecimiento celular rápido como en la infancia y el embarazo.
Previene la anemia megaloblástica.
.
Su déficit puede provocar:
Defectos en el tubo neural del feto, pudiendo ocasionar abortos, defectos en el cerebro del feto, espina bífida que puede llevar consigo parálisis de la parte inferior del cuerpo, falta de control del intestino y la vejiga, y dificultades en el aprendizaje.
En las mujeres embarazadas la falta de ácido fólico puede desencadenar eclampsia, un proceso que cursa con hipertensión y albuminuria.
Ayuda a mantener la matriz sana en las mujeres.
Retardo del crecimiento.
Diarrea grasa.
Anemia megaloblástica (los glóbulos rojos inmaduros tienen un tamaño mas grande que lo normal).
Pigmentación anómala en la cara (melasmas).
Debilidad y fatiga.
Trastornos nerviosos. Depresión, irritabilidad, trastornos del sueño.
Aparición prematura de canas.
Alteraciones digestivas. Falta de apetito. Bajada de peso corporal.
Infertilidad femenina y masculina.
Trastornos cardiacos. Taquicardias.
Inflamación y llagas linguales, úlceras bucales.
Glositis (inflamación de la lengua).
.
Causas que favorecen su deficiencia:
Estas son algunas de las causas que pueden favorecer su deficiencia:
El abuso del alcohol.
El abuso del tabaco.
El abuso de medicamentos que contengan ácido acetilsalicílico.
El abuso de estrógenos.
El abuso de antiácidos.
El abuso de extractos pancreáticos.
La utilización continuada de fármacos contra la malaria.
El calor tiende a destruir el Ácido fólico.
En presencia de metales pesados.
Alimentación inadecuada.
Cuando el cuerpo excreta más folato de lo usual (pérdidas).
Existen ciertos medicamentos que interfieren en el metabolismo del folato disminuyendo su absorción. Entre ellos se destacan:
Anti-inflamatorios no esteroides (AINES) como aspirina o ibuprofeno en dosis diarias altas.
Anticonvulsivantes/antiepilépticos como fenitoína y fenobarbital,
Hipolipemiantes: Aquellos que disminuyen los niveles de colesterol como colestiramina y colestipol.
Metrotexato: Usado para el tratamiento de artritis reumatoidea, psoriasis y ciertos tipos de cáncer,
Antihiperglucemiantes, como buformina, fenformina y metformina,
Anticonceptivos orales.
Diuréticos como triamterene usado en hipertensión arterial,
Antibióticos como trimetrofina y pirimetamina.
.
Precauciones y Datos a tener en cuenta:
Las vitaminas del grupo B siempre deben ser apoyadas por otras vitaminas igualmente del grupo B para que efecto sea más potente. Sin embargo debemos recordar que la ingesta continuada de una vitamina de este grupo, puede provocar la deficiencia de otra del mismo grupo. La ingestión de dosis altas de Vitamina C favorece la excreción del ácido fólico, por lo que se hace recomendable su asociación cuando se consumen más de 2 g al día de Vitamina C.
Es recomendable incluir y cumplir con las dosis diarias de vitamina B1, B2 y B3 para así favorecen el metabolismo natural del ácido fólico.
Con la manipulación de los alimentos, se puede llegar a perder o destruir más de la mitad del contenido natural de ácido fólico. Se destruye con las cocciones prolongadas en abundante agua, con el recalentamiento de las comidas y también con el almacenamiento de los alimentos a temperatura ambiente.
Entonces siempre convendrá comer crudos todos aquellos alimentos que así lo permitan, cocción breve (al vapor) y guardarlos en la nevera.
El folato presente en productos del reino animal como hígado de vaca es relativamente estable ante la cocción. Sin embargo el contenido de folato de productos vegetales puede perderse hasta en un 40% durante la cocción como así también durante el almacenamiento a temperatura ambiente por largos períodos de tiempo.
Es inestable a la luz intensa.
Se activa por la acción de ciertos fármacos inmunosupresores.
Anemia: El ácido fólico puede enmascarar los síntomas de una condición llamada anemia perniciosa (deficiencia de vitamina B12). Esto puede impedir que reciba el tratamiento adecuado con vitamina B12 y resultar en daño de los nervios. Si piensa que tiene algún tipo de anemia, no tome ácido fólico. Es necesario identificar el tipo de anemia que tiene.
Convulsiones: El ácido fólico, especialmente en cantidades altas (sobre 1000 mcg) podría desencadenar convulsiones en las personas que tienden a tener convulsiones. No use más ácido fólico que las cantidades recomendadas.
Enfermedades del corazón: En las personas que tienen enfermedades del corazón el tomar ácido fólico junto con vitamina B6 podría aumentar las posibilidades de sufrir un ataque al corazón. Hasta que no se tenga más información y tiene problemas cardiacos, evite tomar ácido fólico en dosis mayores que la cantidad diaria recomendada. Si además tiene deficiencia de ácido fólico, el consumo de suplementos de ácido fólico debe ser supervisado por su proveedor de atención médica.
Cáncer: Grandes dosis de ácido fólico podría aumentar el riesgo de tener cáncer. Si alguna vez ha tenido cáncer, evite tomar dosis diarias de ácido fólico más altas que las recomendadas hasta que no se tenga más información al respecto.
.
Interacciones con Medicamentos, Plantas, Complementos y Alimentos:
Medicamentos:
5-Fluorouracil
Hay preocupación de que el tomar grandes cantidades de ácido fólico con 5-fluorouracil podría aumentar los efectos secundarios del 5-fluorouracil, especialmente los problemas estomacales. Antes de tomar ácido fólico, converse con su proveedor de atención médica.
Capecitabine (Xeloda)
Hay preocupación de que el tomar grandes cantidades de ácido fólico podría aumentar los efectos secundarios de capecitabine, especialmente los problemas estomacales como la diarrea y los vómitos. Antes de tomar ácido fólico, converse con su proveedor de atención médica.
Fenitoina (Dilantin)
El cuerpo descompone la fenitoina (Dilantin) para eliminarla. El ácido fólico puede aumentar la rapidez con que el cuerpo descompone la fenitoina (Dilantin). El tomar ácido fólico y fenitoina (Dilantin) podría disminuir la eficacia de la fenitoina (Dilantin) y aumentar las posibilidades de tener convulsiones.
Fenobarbital (Luminal)
El fenobarbital (Luminal) se usa para prevenir las convulsiones. El tomar ácido fólico puede disminuir lo bien que funciona el fenobarbital (Luminal) para prevenir las convulsiones.
Fosfenitoina (Cerebyx)
La fosfenitoina (Cerebyx) se usa para prevenir las convulsiones. El cuerpo descompone la fosfenitoina (Cerebyx) para eliminarla. El ácido fólico puede aumentar la rapidez con que el cuerpo descompone la fosfenitoina (Cerebyx). El tomar ácido fólico junto con fosfenitoina (Cerebyx) podría disminuir la eficacia de la fosfenitoina (Cerebyx) para prevenir las convulsiones.
Metotrexato (MTX, Rheumatrex)
El metotrexato (MTX, Rheumatrex) funciona disminuyendo los efectos del ácido fólico en las células del cuerpo. El tomar tabletas de ácido fólico junto con metotrexato podría disminuir la eficacia del metotrexato (MTX, Rheumatrex).
Pirimetamina (Daraprim)
La pirimetamina (Daraprim) se usa para el tratamiento de las infecciones con parásitos. El ácido fólico podría disminuir la eficacia de pirimetamina (Daraprim) para el tratamiento de las infecciones con parásitos.
Primidona (Mysoline)
La primidona (Mysoline) se usa para prevenir las convulsiones. El ácido fólico podría producir convulsiones en algunas personas. El tomar ácido fólico junto con primidona (Mysoline) podría disminuir lo bien que funciona la primidona para prevenir las convulsiones.
Ácido Fólico o B9

La vitamina B9 conocida también como ácido fólico, vitamina M, folacina o ácido pteroil-L-glutámico (la forma aniónica se llama folato); fue descubierta en los años 40, es considerada como una vitamina hidrosoluble que pertenece al complejo B, necesaria para la formación de proteínas estructurales y hemoglobina. También se lo conoce como folacina o folatos cuya etimología proviene del latín “folium” que significa hoja. Esta vitamina es fundamental para llevar a cabo todas las funciones de nuestro organismo. No aparece como tal en los alimentos, siendo en el organismo donde se transforma en forma activa a partir de los poliglamatos. Su gran importancia radica en que el ácido fólico es esencial a nivel celular para sintetizar ADN (ácido desoxirribonucleico), que trasmite los caracteres genéticos, y para sintetizar también ARN (ácido ribonucleico), necesario para formar las proteínas y tejido del cuerpo y otros procesos celulares. Por lo tanto la presencia de ácido fólico en nuestro organismo es indispensable para la correcta división y duplicación celular. Los folatos funcionan en conjunto con la vitamina B12 y la vitamina C en la utilización de las proteínas. Es importante señalar que el ácido fólico es básico para la formación del grupo hemo (parte de la hemoglobina que contiene el hierro), por eso esta relacionado con la formación de glóbulos rojos. El ácido fólico también brinda beneficios al aparato cardiovascular, al sistema nervioso, y a la formación neurológica fetal entre otros. Dada su gran importancia para el ser humano, muchos de los alimentos que hoy consumimos llevan ácido fólico adicionado. Este ácido se forma en el intestino a partir de nuestra flora intestinal. Se absorbe principalmente en el intestino delgado (yeyuno), luego se distribuye en los tejidos a través de la circulación sanguínea y se almacena en el hígado, por lo que no es necesario ingerirlo diariamente. Se excreta por orina y heces. La carencia de ácido fólico está relacionada directamente con las psicopatologías.
.
Funciones que desempeña:
Estas son algunas de las principales funciones que el ácido fólico, realiza en nuestro organismo.
Se ha comprobado que cuando las mujeres toman 1 mg diario, se reduce el porcentaje de bebés nacidos con espina bífida o defectos en el tubo neural (NTD).
El Ácido fólico es también uno de los nutrientes que previenen la arterioesclerosis.
También se ha descubierto que el ácido fólico disminuye la probabilidad de padecer cáncer de pulmón, cuello de útero y colon. Es eficaz en el tratamiento del cáncer de pulmón.
Anula las alteraciones que se detectan en el cuello del útero mediante el test de Papanicolau (PAP).
Se ha descubierto que da buenos resultados en pacientes de edad avanzada a los que el temblor de las manos les dificulta escribir. Cuando se les suministra entre 5 y 10 mg diarios, el problema suele desaparecer en una semana aproximadamente.
Se ha demostrado que acelera la recuperación en pacientes depresivos.
Ayuda a regular los niveles de histamina en el cuerpo y poder combatir las alergias.
Facilita el apetito.
Participa junto a la vitamina B12 en la duplicación de los glóbulos rojos.
Su presencia es necesaria para el correcto metabolismo de los ácidos nucleicos ADN y ARN.
Facilita la digestión. Estimula la formación de ácidos digestivos que favorecen la digestión.
Favorece la función del hígado.
Ayuda a prevenir la aparición de llagas en la boca.
Puede ayudar a prevenir enfermedades cardiacas, como la cardiopatía isquémica.
Puede ayudar a prevenir y combatir el Alzheimer.
Ayuda al metabolismo de las proteínas.
Actúa como coenzima en el proceso de transferencia de grupos monocarbonados.
Interviene en la síntesis de purinas y pirimidinas, por ello participa en el metabolismo del ADN, ARN y proteínas.
Es especialmente importante durante los periodos de división y crecimiento celular rápido como en la infancia y el embarazo.
Previene la anemia megaloblástica.
.
Su déficit puede provocar:
Defectos en el tubo neural del feto, pudiendo ocasionar abortos, defectos en el cerebro del feto, espina bífida que puede llevar consigo parálisis de la parte inferior del cuerpo, falta de control del intestino y la vejiga, y dificultades en el aprendizaje.
En las mujeres embarazadas la falta de ácido fólico puede desencadenar eclampsia, un proceso que cursa con hipertensión y albuminuria.
Ayuda a mantener la matriz sana en las mujeres.
Retardo del crecimiento.
Diarrea grasa.
Anemia megaloblástica (los glóbulos rojos inmaduros tienen un tamaño mas grande que lo normal).
Pigmentación anómala en la cara (melasmas).
Debilidad y fatiga.
Trastornos nerviosos. Depresión, irritabilidad, trastornos del sueño.
Aparición prematura de canas.
Alteraciones digestivas. Falta de apetito. Bajada de peso corporal.
Infertilidad femenina y masculina.
Trastornos cardiacos. Taquicardias.
Inflamación y llagas linguales, úlceras bucales.
Glositis (inflamación de la lengua).
.
Causas que favorecen su deficiencia:
Estas son algunas de las causas que pueden favorecer su deficiencia:
El abuso del alcohol.
El abuso del tabaco.
El abuso de medicamentos que contengan ácido acetilsalicílico.
El abuso de estrógenos.
El abuso de antiácidos.
El abuso de extractos pancreáticos.
La utilización continuada de fármacos contra la malaria.
El calor tiende a destruir el Ácido fólico.
En presencia de metales pesados.
Alimentación inadecuada.
Cuando el cuerpo excreta más folato de lo usual (pérdidas).
Existen ciertos medicamentos que interfieren en el metabolismo del folato disminuyendo su absorción. Entre ellos se destacan:
Anti-inflamatorios no esteroides (AINES) como aspirina o ibuprofeno en dosis diarias altas.
Anticonvulsivantes/antiepilépticos como fenitoína y fenobarbital,
Hipolipemiantes: Aquellos que disminuyen los niveles de colesterol como colestiramina y colestipol.
Metrotexato: Usado para el tratamiento de artritis reumatoidea, psoriasis y ciertos tipos de cáncer,
Antihiperglucemiantes, como buformina, fenformina y metformina,
Anticonceptivos orales.
Diuréticos como triamterene usado en hipertensión arterial,
Antibióticos como trimetrofina y pirimetamina.
.
Precauciones y Datos a tener en cuenta:
Las vitaminas del grupo B siempre deben ser apoyadas por otras vitaminas igualmente del grupo B para que efecto sea más potente. Sin embargo debemos recordar que la ingesta continuada de una vitamina de este grupo, puede provocar la deficiencia de otra del mismo grupo. La ingestión de dosis altas de Vitamina C favorece la excreción del ácido fólico, por lo que se hace recomendable su asociación cuando se consumen más de 2 g al día de Vitamina C.
Es recomendable incluir y cumplir con las dosis diarias de vitamina B1, B2 y B3 para así favorecen el metabolismo natural del ácido fólico.
Con la manipulación de los alimentos, se puede llegar a perder o destruir más de la mitad del contenido natural de ácido fólico. Se destruye con las cocciones prolongadas en abundante agua, con el recalentamiento de las comidas y también con el almacenamiento de los alimentos a temperatura ambiente.
Entonces siempre convendrá comer crudos todos aquellos alimentos que así lo permitan, cocción breve (al vapor) y guardarlos en la nevera.
El folato presente en productos del reino animal como hígado de vaca es relativamente estable ante la cocción. Sin embargo el contenido de folato de productos vegetales puede perderse hasta en un 40% durante la cocción como así también durante el almacenamiento a temperatura ambiente por largos períodos de tiempo.
Es inestable a la luz intensa.
Se activa por la acción de ciertos fármacos inmunosupresores.
Anemia: El ácido fólico puede enmascarar los síntomas de una condición llamada anemia perniciosa (deficiencia de vitamina B12). Esto puede impedir que reciba el tratamiento adecuado con vitamina B12 y resultar en daño de los nervios. Si piensa que tiene algún tipo de anemia, no tome ácido fólico. Es necesario identificar el tipo de anemia que tiene.
Convulsiones: El ácido fólico, especialmente en cantidades altas (sobre 1000 mcg) podría desencadenar convulsiones en las personas que tienden a tener convulsiones. No use más ácido fólico que las cantidades recomendadas.
Enfermedades del corazón: En las personas que tienen enfermedades del corazón el tomar ácido fólico junto con vitamina B6 podría aumentar las posibilidades de sufrir un ataque al corazón. Hasta que no se tenga más información y tiene problemas cardiacos, evite tomar ácido fólico en dosis mayores que la cantidad diaria recomendada. Si además tiene deficiencia de ácido fólico, el consumo de suplementos de ácido fólico debe ser supervisado por su proveedor de atención médica.
Cáncer: Grandes dosis de ácido fólico podría aumentar el riesgo de tener cáncer. Si alguna vez ha tenido cáncer, evite tomar dosis diarias de ácido fólico más altas que las recomendadas hasta que no se tenga más información al respecto.
.
Interacciones con Medicamentos, Plantas, Complementos y Alimentos:
Medicamentos:
5-Fluorouracil
Hay preocupación de que el tomar grandes cantidades de ácido fólico con 5-fluorouracil podría aumentar los efectos secundarios del 5-fluorouracil, especialmente los problemas estomacales. Antes de tomar ácido fólico, converse con su proveedor de atención médica.
Capecitabine (Xeloda)
Hay preocupación de que el tomar grandes cantidades de ácido fólico podría aumentar los efectos secundarios de capecitabine, especialmente los problemas estomacales como la diarrea y los vómitos. Antes de tomar ácido fólico, converse con su proveedor de atención médica.
Fenitoina (D
ilantin)
ilantin)
El cuerpo descompone la fenitoina (Dilantin) para eliminarla. El ácido fólico puede aumentar la rapidez con que el cuerpo descompone la fenitoina (Dilantin). El tomar ácido fólico y fenitoina (Dilantin) podría disminuir la eficacia de la fenitoina (Dilantin) y aumentar las posibilidades de tener convulsiones.
Fenobarbital (Luminal)
El fenobarbital (Luminal) se usa para prevenir las convulsiones. El tomar ácido fólico puede disminuir lo bien que funciona el fenobarbital (Luminal) para prevenir las convulsiones.
Fosfenitoina (Cerebyx)
La fosfenitoina (Cerebyx) se usa para prevenir las convulsiones. El cuerpo descompone la fosfenitoina (Cerebyx) para eliminarla. El ácido fólico puede aumentar la rapidez con que el cuerpo descompone la fosfenitoina (Cerebyx). El tomar ácido fólico junto con fosfenitoina (Cerebyx) podría disminuir la eficacia de la fosfenitoina (Cerebyx) para prevenir las convulsiones.
Metotrexato (MTX, Rheumatrex)
El metotrexato (MTX, Rheumatrex) funciona disminuyendo los efectos del ácido fólico en las células del cuerpo. El tomar tabletas de ácido fólico junto con metotrexato podría disminuir la eficacia del metotrexato (MTX, Rheumatrex).
Pirimetamina (Daraprim)
La pirimetamina (Daraprim) se usa para el tratamiento de las infecciones con parásitos. El ácido fólico podría disminuir la eficacia de pirimetamina (Daraprim) para el tratamiento de las infecciones con parásitos.
Primidona (Mysoline)
La primidona (Mysoline) se usa para prevenir las convulsiones. El ácido fólico podría producir convulsiones en algunas personas. El tomar ácido fólico junto con primidona (Mysoline) podría disminuir lo bien que funciona la primidona para prevenir las convulsiones.
La Vitamina B6 es necesaria para producir anticuerpos Deficiencias y síntomas

La vitamina B6 es un compuesto hidrosoluble que presenta 3 componentes altamente relacionados: piridoxina, pirodoxal y piridoxamina. Esta vitamina es esencial para la absorción completa de la vitamina B12 así como para la producción de ácido clorhídrico y magnesio.
También mejora la acción del ácido linoleico en el cuerpo y es necesario para la síntesis correcta de los ácidos nucleicos (ADN y ARN). La piridoxina juega un rol muy importante como coenzima en la oxidación y utilización de carbohidratos (especialmente en la liberación del glucógeno desde el hígado y los músculos a la sangre para su utilización como combustible), grasas y proteínas; además, su presencia es necesaria para la producción de anticuerpos y glóbulos rojos.
A su vez, la vitamina B6 es muy importante para el mantenimiento del balance hídrico del cuerpo ya que nivela las concentraciones de sodio y potasio, que son las sales que retienen y expulsan el agua en el organismo.
El mantenimiento del balance de fluidos corporales es muy importante para el funcionamiento normal de los sistemas nerviosos y músculo-esqueletal.
En cuanto a las fuentes de obtención de B6 las más importantes son la carne vacuna, pollo y pavo y los granos enteros. También en las papas, bananas, melón. Los siguientes pescados también son buenas fuentes de vitamina B6: caballa, salmón, trucha y atún.
Se recomienda como fuentes suplementarias al hígado desecado y la levadura de cerveza.
Las vitaminas hidrosolubles, como es el caso de la B6 y el resto de las vitaminas del complejo B, no pueden almacenarse en el hígado y se excretan a través de la orina luego de 8 horas de ser ingeridas. Por esto mismo, se necesitan suplementos diarios de estas vitaminas. Debido a la gran importancia de estos compuestos hay que tener extremo cuidado, en caso de estar realizando una dieta reductora, de consumir suplementos de vitaminas B.
La vitamina B6 puede producir un desbalance o deficiencia del resto de las vitaminas B si se la administra sola. La cantidad recomendada de vitamina B6 es de 2 miligramos por día. Hay que tener en cuenta que la dosis necesaria de vitamina B6 aumenta durante el embarazo, la lactancia, la exposición a radiaciones, problemas cardíacos y cuando se usan métodos anticonceptivos orales.
Una dosis oral de 100 a 300 miligramos sirve para aliviar la neuritis sin observarse efectos secundarios. Sin embargo, dosis muy altas y prolongadas de vitamina B6 pueden producir daño nervioso en ciertas personas.
Como esta vitamina está involucrada en la producción de ácido clorhídrico, las personas con problemas de úlceras estomacales deben consultar un médico antes de tomar dosis altas de B6.
En casos de deficiencia de B6 hay menos azúcar en la sangre y menor tolerancia a la glucosa, resultando en una sensibilización a la insulina.
Entre los efectos de la deficiencia de vitamina B6 se encuentran: pérdida del cabello, retención de agua durante el embarazo, aparición de grietas alrededor de la boca y los ojos, entumecimiento de brazos y piernas, dificultades en el aprendizaje, problemas en la vista, neuritis, artritis, problemas cardíacos y nerviosos. Además, algunas personas sufren de un desorden metabólico causado por una dependencia genética a la B6
En aquellos casos en donde la deficiencia de vitamina B6 continúa durante el embarazo, puede causar el nacimiento de fetos muertos o atrasos en el parto. Los niños de madres con deficiencia de vitamina B6 pueden sufrir convulsiones al nacer. Por otra parte, algunos estudios realizados demostraron que las mujeres embarazadas retienen más B6 que las no embarazadas, por lo que se necesitan dosis más grandes de esta vitamina para asegurarse que el feto reciba las cantidades adecuadas.
Por otra parte, el criptopirrol, compuesto presente en altas cantidades en la orina de esquizofrénicos, parece “atrapar” a la piridoxina resultando en una deficiencia de la vitamina B6. Algunos de estos pacientes llegan a necesitar dosis de 250-3000 miligramos de vitamina B6 por día para poder llevar las funciones metabólicas normales. Es importante destacar que el tratamiento en estos casos debe ser acompañado con zinc, y ciertas cantidades de manganeso y también pueden ser necesaria niacina.
Los síntomas de la deficiencia de B6 son similares a los de deficiencia de niacina y riboflavina e incluyen: debilidad muscular, nerviosismo, irritabilidad, depresión, dermatitis, hormigueos en las manos, síndrome hombro-mano ( trastorno neuromuscular caracterizado por dolor y rigidez del hombro y el brazo) , túnel carpiano y artritis asociada a la menopausia.
Existe evidencia que sugiere una relación entre la vitamina B6 y el metabolismo del colesterol; por lo tanto, la vitamina B6 podría estar involucrada en el control de los niveles de colesterol y por esto mismo de la arterosclerosis. A su vez, la vitamina B6 ha sido usada en el tratamiento de desordenes nerviosos y el control de las náuseas durante el embarazo, para ayudar durante el tratamiento de desordenes sexuales masculinos, para el control de la diarrea, hemorroides, pancreatitis, debilitamiento muscular, algunos tipos de cálculos renales, acné, caída de dientes, diabetes y stress; en este último caso, el tratamiento debe ser acompañado con zinc. Esta vitamina es necesaria para la prevención y tratamiento del síndrome hombro-mano.
Debido a sus características de diurético natural, la vitamina B6 ayuda en la prevención de la retención de agua en los tejidos. También ayuda a las mujeres que sufren de cambios temporales premenstruales, como ser edema, y puede resultar efectivo en resolver problemas de sobrepeso causados por retención de agua. Por otra parte, la ingestión diaria de vitamina B6 reduce el dolor y el tamaño de los nudos que se producen en las articulaciones de las manos en mujeres durante la menopausia. Por último, otro efecto beneficioso del consumo de esta vitamina es en el tratamiento de individuos especialmente fotosensibles.
También mejora la acción del ácido linoleico en el cuerpo y es necesario para la síntesis correcta de los ácidos nucleicos (ADN y ARN). La piridoxina juega un rol muy importante como coenzima en la oxidación y utilización de carbohidratos (especialmente en la liberación del glucógeno desde el hígado y los músculos a la sangre para su utilización como combustible), grasas y proteínas; además, su presencia es necesaria para la producción de anticuerpos y glóbulos rojos.
A su vez, la vitamina B6 es muy importante para el mantenimiento del balance hídrico del cuerpo ya que nivela las concentraciones de sodio y potasio, que son las sales que retienen y expulsan el agua en el organismo.
El mantenimiento del balance de fluidos corporales es muy importante para el funcionamiento normal de los sistemas nerviosos y músculo-esqueletal.
Fuentes de Vitamina B6
En cuanto a las fuentes de obtención de B6 las más importantes son la carne vacuna, pollo y pavo y los granos enteros. También en las papas, bananas, melón. Los siguientes pescados también son buenas fuentes de vitamina B6: caballa, salmón, trucha y atún.
Se recomienda como fuentes suplementarias al hígado desecado y la levadura de cerveza.
Absorción y almacenamiento
Las vitaminas hidrosolubles, como es el caso de la B6 y el resto de las vitaminas del complejo B, no pueden almacenarse en el hígado y se excretan a través de la orina luego de 8 horas de ser ingeridas. Por esto mismo, se necesitan suplementos diarios de estas vitaminas. Debido a la gran importancia de estos compuestos hay que tener extremo cuidado, en caso de estar realizando una dieta reductora, de consumir suplementos de vitaminas B.
Dosaje y toxicidad
La vitamina B6 puede producir un desbalance o deficiencia del resto de las vitaminas B si se la administra sola. La cantidad recomendada de vitamina B6 es de 2 miligramos por día. Hay que tener en cuenta que la dosis necesaria de vitamina B6 aumenta durante el embarazo, la lactancia, la exposición a radiaciones, problemas cardíacos y cuando se usan métodos anticonceptivos orales.
Una dosis oral de 100 a 300 miligramos sirve para aliviar la neuritis sin observarse efectos secundarios. Sin embargo, dosis muy altas y prolongadas de vitamina B6 pueden producir daño nervioso en ciertas personas.
Como esta vitamina está involucrada en la producción de ácido clorhídrico, las personas con problemas de úlceras estomacales deben consultar un médico antes de tomar dosis altas de B6.
Deficiencias y síntomas
En casos de deficiencia de B6 hay menos azúcar en la sangre y menor tolerancia a la glucosa, resultando en una sensibilización a la insulina.
Entre los efectos de la deficiencia de vitamina B6 se encuentran: pérdida del cabello, retención de agua durante el embarazo, aparición de grietas alrededor de la boca y los ojos, entumecimiento de brazos y piernas, dificultades en el aprendizaje, problemas en la vista, neuritis, artritis, problemas cardíacos y nerviosos. Además, algunas personas sufren de un desorden metabólico causado por una dependencia genética a la B6
En aquellos casos en donde la deficiencia de vitamina B6 continúa durante el embarazo, puede causar el nacimiento de fetos muertos o atrasos en el parto. Los niños de madres con deficiencia de vitamina B6 pueden sufrir convulsiones al nacer. Por otra parte, algunos estudios realizados demostraron que las mujeres embarazadas retienen más B6 que las no embarazadas, por lo que se necesitan dosis más grandes de esta vitamina para asegurarse que el feto reciba las cantidades adecuadas.
Por otra parte, el criptopirrol, compuesto presente en altas cantidades en la orina de esquizofrénicos, parece “atrapar” a la piridoxina resultando en una deficiencia de la vitamina B6. Algunos de estos pacientes llegan a necesitar dosis de 250-3000 miligramos de vitamina B6 por día para poder llevar las funciones metabólicas normales. Es importante destacar que el tratamiento en estos casos debe ser acompañado con zinc, y ciertas cantidades de manganeso y también pueden ser necesaria niacina.
Los síntomas de la deficiencia de B6 son similares a los de deficiencia de niacina y riboflavina e incluyen: debilidad muscular, nerviosismo, irritabilidad, depresión, dermatitis, hormigueos en las manos, síndrome hombro-mano ( trastorno neuromuscular caracterizado por dolor y rigidez del hombro y el brazo) , túnel carpiano y artritis asociada a la menopausia.
Efectos beneficiosos en el tratamiento de algunas enfermedades
Existe evidencia que sugiere una relación entre la vitamina B6 y el metabolismo del colesterol; por lo tanto, la vitamina B6 podría estar involucrada en el control de los niveles de colesterol y por esto mismo de la arterosclerosis. A su vez, la vitamina B6 ha sido usada en el tratamiento de desordenes nerviosos y el control de las náuseas durante el embarazo, para ayudar durante el tratamiento de desordenes sexuales masculinos, para el control de la diarrea, hemorroides, pancreatitis, debilitamiento muscular, algunos tipos de cálculos renales, acné, caída de dientes, diabetes y stress; en este último caso, el tratamiento debe ser acompañado con zinc. Esta vitamina es necesaria para la prevención y tratamiento del síndrome hombro-mano.
Debido a sus características de diurético natural, la vitamina B6 ayuda en la prevención de la retención de agua en los tejidos. También ayuda a las mujeres que sufren de cambios temporales premenstruales, como ser edema, y puede resultar efectivo en resolver problemas de sobrepeso causados por retención de agua. Por otra parte, la ingestión diaria de vitamina B6 reduce el dolor y el tamaño de los nudos que se producen en las articulaciones de las manos en mujeres durante la menopausia. Por último, otro efecto beneficioso del consumo de esta vitamina es en el tratamiento de individuos especialmente fotosensibles.
martes, 22 de enero de 2013
El cardo mariano ayuda a eliminar las toxinas de los excesos navideños

La silimarina, un conjunto de componentes del cardo mariano, en concreto de sus semillas, ha demostrado en recientes estudios que ayuda a eliminar las toxinas acumuladas en el hígado, como las originadas por los excesos navideños de comida y alcohol, según el Centro de Investigación sobre Fitoterapia (INFITO).El cardo mariano "es una de las plantas sobre las que existen más estudios científicos sobre su eficacia hepatoprotectora”, explica Teresa Ortega, profesora de Farmacología de la Universidad Complutense de Madrid y vicepresidenta de INFITO. Esta planta se utiliza desde antiguo para proteger el hígado de toxinas ambientales y químicas, efecto hepatoprotector que se atribuye a distintos componentes polifenólicos incluidos en la silimarina, sobre todo a la silibinina. En una revisión de estudios publicada este mes en la revista Endocrine se señala que "los resultados de diferentes trabajos de investigación realizados en animales y en humanos, demuestran que tanto silimarina como silibinina tienen actividad antioxidante, antiinflamatoria, antifibrótica y hepatoprotectora, siendo eficaz para prevenir el daño hepático provocado tanto por el alcohol como por otras sustancias".
La silimarina actúa en el hígado aumentando las defensas antioxidantes y ejerciendo un efecto antiinflamatorio. Por ello le protege del daño producido por diferentes sustancias, principalmente de aquellas que promueven la generación de radicales libres, comenta la profesora Ortega. "Se ha observado que no solo previene la hepatotoxicidad producida por el alcohol, sustancias tóxicas como las contenidas en diferentes setas, contaminantes ambientales y medicamentos, sino que también contrarresta los efectos negativos de la acumulación hepática de ácidos grasos (hígado graso)", destaca.
En el caso de los excesos navideños el cardo mariano está especialmente indicado, ya que "activa la producción y actividad de la bilis y mejora la función del hígado y la vesícula biliar, por lo que ingerido de manera preventiva, en forma de preparado farmacéutico, ayuda a evitar la aparición de trastornos digestivos y las consecuencias de un excesivo consumo de alcohol", señala el doctor Ignacio Bachiller, presidente de la Sociedad Asturiana de Fitoterapia.
Se trata de un medicamento natural muy bien tolerado y seguro por lo que se puede tomar durante periodos de tiempo prolongados, apunta Teresa Ortega. En la actualidad se está investigando su utilidad en otras enfermedades en las que también están implicadas las reacciones de oxidación como alteraciones de la piel, aterosclerosis y cáncer. Un estudio clínico publicado el pasado mes de diciembre en la revista American Journal of Kidney Diseases asegura que la silimarina es útil en nefropatía diabética por lo que podría emplearse como coadyuvante de los medicamentos utilizados contra esta enfermedad.
La muerte empieza en el colon

“La muerte empieza en el colon”
Si tenemos un tubo digestivo mal cuidado, poblado de bacterias y hongos oportunistas y patógenos (en particular, Candida albicans) y contaminado por alimentos mal digeridos, corremos el riesgo de que se quede atascado por materia fecal tóxica. Esta situación puede provocar desequilibrios y trastornos de distinta gravedad.
En concreto, se puede sufrir estreñimiento habitual, gases, diarreas, inflamaciones de distinta índole, alteraciones en la piel, cambios de humor o enfermedades más graves, como una colopatía funcional, una diarrea sangrante e incluso cáncer de colon.
Al hacer una autopsia, es fácil comprobar si el colon de la persona fallecida se encontraba muy atascado por excrementos. Es el origen del dicho: “la muerte empieza en el colon”.
Un intestino sucio conlleva el riesgo de tener un sistema inmunitario deficiente. Se es más vulnerable ante enfermedades infecciosas e inflamatorias relacionadas con el aparato digestivo, respiratorio, urogenital, etc.
Además, tener el colon “enfermo” también es un factor desencadenante de trastornos emocionales. Poca gente lo sabe, ni siquiera todos los médicos, pero las células del intestino producen el 80% de la hormona del buen humor (la serotonina) que se encuentra en el cuerpo.
De alguna manera, el intestino es nuestro “segundo cerebro”, así que tenemos que cuidarlo muy bien.
Cuidar el tubo digestivo
En internet se puede encontrar una gran oferta de productos, más o menos fiables, que sirven para limpiar el tubo digestivo. Pero el intestino no es ni una chimenea que haya que deshollinar, ni una tubería que haya que desatascar. De hecho, es más delicado, y a la vez mucho más sencillo.
Por lo general no deberíamos hacer nada. La madre naturaleza lo ha previsto ya todo: un ejército de miles de millones de microorganismos que pueblan el colon (el último tramo del intestino, justo antes del recto), que día y noche lo protegen y limpian impidiendo que las bacterias y levaduras dañinas se desarrollen e invadan la zona.
Los microbios del intestino son muy numerosos; hay hasta cien veces más que células tiene el cuerpo, es decir, unos 100 millones de millones (¡14 ceros!).
Este inmenso ejército recibe el nombre de “flora intestinal” o “microbiota”.
Utilizar el término “flora” aplicado al intestino puede chocar, pero lo cierto es que hace referencia al número de especies de bacterias y levaduras (200 tipos como mínimo) que ahí cohabitan, como ocurre en los jardines botánicos. Y cada persona tiene su propia flora intestinal, tan personal como su huella dactilar.
Cuidar su propio jardín es responsabilidad de cada persona; resembrarlo con frecuencia, eliminar las malas hierbas, abonarlo…o bien abandonarlo. En este último caso, lo que era un bonito jardín inglés rápidamente se convertirá en un horrible y nauseabundo vertedero, refugio de especies noc
ivas que pueden provocar enfermedades.
Los malos olores no son normales
La función principal del colon es fermentar los alimentos que no se han digerido completamente para extraer los últimos nutrientes y hacer que pasen a la sangre. Cuando el colon está sano y funciona bien, sólo quedan residuos inutilizables que se evacuan con regularidad, y que no desprenden mal olor.
Por el contrario, en presencia de bacterias y levaduras nocivas, el tránsito se altera produciendo estreñimiento o diarrea y los residuos alimentarios huelen mal. Además, cuando se tiene una mala digestión, aparte de ser desagradable en sí mismo, nuestro organismo no puede extraer los nutrientes de la comida de manera satisfactoria. Si no se hace nada al respecto, se puede llegar a tener déficit nutricional, o incluso carencias.
La flora nociva produce también gas carbónico, metano e hidrógeno en abundancia. Y los gérmenes se extenderán hasta provocar bolsas de gas a lo largo del colon, generándonos la sensación de que vamos a estallar. Las flatulencias y gases no tienen nada de gracia. Indican una mala digestión y también que el colon necesita ayuda. Este círculo vicioso se origina por la falta de bacterias “buenas”, beneficiosas para la salud, que favorezcan la digestión.
Y llegados a este punto, retomo el caso del hijo de mi amigo que nació por cesárea.
La flora intestinal se determina en el nacimiento
La composición de la flora intestinal depende, en primer lugar, de la manera en la que nacemos.
Cuando nos encontrábamos en el vientre de nuestra madre, nuestro tubo digestivo era estéril. No tenía microbios.
Las bacterias y levaduras no se instalan en él hasta el momento del parto: 72 horas después de nacer, nuestro tubo digestivo contiene ya ¡millones y millones de bacterias y levaduras!
¿Pero de dónde proceden todas esas bacterias y levaduras? Aún lo desconoce mucha gente, pero para los niños que han nacido por parto natural proceden de la flora vaginal de la madre.
Ahora bien, la flora vaginal depende en gran medida de la flora intestinal, por lo que las mujeres que en las últimas semanas de embarazo tengan una adecuada flora intestinal, dejarán a sus hijos una excelente herencia de especies microbianas para que siembren su intestino. Si por el contrario el intestino de la madre está contaminado por especies oportunistas y patógenas, por desgracia el bebé también las heredará.
De esta manera queda demostrado que la predisposición a padecer ciertas enfermedades tiene relación directa con un tipo de microflora que se transmite de madres a hijos en el nacimiento. En particular ocurre con los descendientes de mujeres que sufren asma o dermatitis. Si durante los últimos meses de embarazo la madre regenera su microflora (veremos cómo), el niño no será portador de una flora que pueda provocarle eczemas y/o asma. De esta manera tan sencilla se puede evitar que el recién nacido sufra una deficiencia que puede arrastrar de por vida, y que a su vez podría derivar en una bronquitis crónica que requeriría de asistencia respiratoria, convirtiéndole en una persona dependiente.
Existe otro caso igualmente preocupante y es el de los niños que nacen por cesárea.
El bebé que nace por cesárea, al ser extraído directamente de la placenta (habitáculo estéril), no tiene contacto con la flora de su madre. Recibe entonces la microflora del entorno, es decir, del hospital, que suele estar poblado de bacterias resistentes a los antibióticos, en especial la desgraciadamente famosa estafiloco aureus (Staphylococcus aureus).
Si no se corrige a tiempo, la flora intestinal de origen hospitalario puede tener consecuencias dolorosas para toda la vida.
Así que es muy importante que desde el momento mismo del nacimiento, las mamás a las que por fuerza debe practicárseles una cesárea siembren el tubo digestivo de su bebé con bacterias beneficiosas para la salud. Antes de hablar de cómo hacerlo, déjeme que puntualice que incluso una flora intestinal buena en el nacimiento puede llegar a desequilibrarse.
Cómo se puede romper el equilibrio de la microflora
Tras el nacimiento, el equilibrio de la microflora intestinal se encuentra en constante evolución. Se trata de un equilibrio dinámico que puede romperse por diferentes factores endógenos y exógenos:
- factores endógenos (que se originan en el interior del organismo): puede que tengamos un sistema inmunitario deficiente o una enfermedad metabólica leve que ocasione una modificación de la flora intestinal. Si nos hacemos una herida o pasamos por el quirófano, tenemos una inflamación, estreñimiento crónico o un tumor en el intestino, la microflora también puede alterarse gravemente, lo que empeora los síntomas de la enfermedad prolongando la recuperación.
- factores exógenos (que se originan en el exterior): una alimentación desequilibrada, la contaminación por metales pesados o por pesticidas utilizados en el campo o por aditivos alimentarios antimicrobianos, infecciones por gérmenes patógenos, niveles altos de estrés, tratamientos antibióticos, vacunas... Todo ello favorece la inhibición de las bacterias buenas, dejando espacio para que se reproduzcan los gérmenes oportunistas y patógenos que son responsables de enfermedades.
Las consecuencias pueden tener mayor o menor gravedad, e ir desde simples trastornos digestivos hasta la ruptura total de las defensas del organismo. En ese caso, se corre el riesgo de que los gérmenes se multipliquen hasta provocar una infección generalizada (septicemia), y potencialmente la muerte.
Esto demuestra que una flora intestinal equilibrada es clave a la hora de estar sanos y hacer frente a las enfermedades. Nuestro objetivo debe ser conservar la flora en un estado microbiológico perfecto.
Voy a explicarle cómo:
Cuidar y mejorar la flora intestinal
Algunas de las bacterias presentes en la flora intestinal tienen un efecto positivo para la salud y para la vida en general: por ese motivo, los científicos las han bautizado como “probióticas” (beneficiosas para la vida). Estimulan el sistema inmunitario, reducen las alergias y alivian la inflamación del intestino. También impiden la producción de toxinas susceptibles de sobrecargar el hígado, mejoran el tránsito intestinal, disminuyen las flatulencias y previenen los trastornos digestivos (estreñimiento o diarrea). Para que realmente merezcan llamarse probióticos, es necesario demostrar sus efectos científicamente.
Pero existen otras especies oportunistas o patógenas, susceptibles de originar problemas de salud de todo tipo, entre ellos alergias, micosis y hasta alguna enfermedad.
Entre las micosis, la candidiasis provocada por la Candida albicans es alarmante, puesto que la proliferación de este germen en el organismo provoca una alteración del sistema inmunitario que puede abrir la puerta a otras enfermedades, como el cáncer.
El reto es el siguiente: tenemos que favorecer la proliferación de bacterias beneficiosas mediante la implantación de especies favorecedoras de bacterias saludables y el uso del “abono” adecuado.Y, al mismo tiempo, debemos impedir que se desarrollen las especies patógenas, origen de enfermedades.
A continuación puede ver qué medidas puede tomar para reforzar su si
stema inmunitario, aumentar su vitalidad y, en definitiva, mejorar su bienestar.
Reducir el consumo de alimentos en estado puro
Se deben consumir con moderación alimentos en estado puro, no procesados, como la carne, el queso, las grasas y los azúcares simples (o monosacáridos), ya que pueden romper el equilibrio de la microflora.
Desde los años cincuenta, el consumo de alimentos en estado puro no ha dejado de crecer, con el consiguiente e incesante desarrollo de lo que llamamos enfermedades del mundo desarrollado: es decir, enfermedades cardiovasculares, trastornos digestivos, metabólicos, del sistema nervioso u osteoarticular, etc.
Sirva como ejemplo el elevado consumo de azúcares simples: sacarosa, fructosa, maltosa, lactosa, glucosa...
Todos los alimentos azucarados o que se transforman rápidamente en azúcares simples, incluido el zumo de frutas, favorecen la proliferación de una flora fúngica que altera el sistema inmunitario, aumentando el riesgo de diabetes, obesidad, accidentes cardiovasculares y todo tipo de cáncer.
Puede parecer exagerado, pero hoy en día los médicos no tienen ninguna duda al respecto: un consumo elevado de azúcar produce hiperglucemia y, consiguientemente, hiperinsulinemia, que provoca la formación del tumor cancerígeno y acelera el crecimiento de células tumorales.
Los españoles consumen de media 43,8 kilos de azúcar al año, es decir, unos 120 gramos al día (equivalente a entre 15 y 20 cucharaditas de postre diarias). La mayor parte de este azúcar se “cuela” a través de productos elaborados (refrescos y bebidas azucaradas, cereales, derivados lácteos, etc. que se endulzan con fructosa, el principal edulcorante industrial). Esta cifra es alarmantemente alta. Debería reducirse como mínimo hasta colocarse por debajo de los 10 kilos al año. Y también deberíamos reducir el consumo de carne, grasas saturadas y lácteos.
Así que prioricemos las frutas, legumbres y cereales integrales, bayas, frutos secos, pescados grasos ricos en nutrientes como el colágeno, minerales, vitaminas liposolubles y ácidos grasos omega-3. Podemos tomar algo de carne, lácteos (sobre todo leche de cabra y oveja) y aceites vegetales (preferiblemente aceite de oliva o nuez), algo menos de grasas saturadas y muy pocos dulces.
Comer más fibra: es “prebiótica”
La alimentación moderna es demasiado rica en alimentos en estado puro (carne, queso, grasas y azúcares) y pobre en fibra. A pesar de no ser un nutriente esencial de nuestro cuerpo, la fibra alimentaria resulta indispensable para preservar la flora intestinal, que se alimenta de ella transformándola en ácidos orgánicos que protegen y regeneran la mucosa intestinal.
Algunas fibras alimentarias son solubles porque tienen poco peso molecular. Se las denomina “prebióticas” porque su objetivo es estimular el crecimiento de las bacterias “probióticas” o bacterias “buenas” del ecosistema intestinal.
Como nuestra flora intestinal se nutre de fibras, no podemos dejar que se eche a perder privándola de las fibras solubles que podemos encontrar, por ejemplo, en la fruta de temporada bien madura, en una gran variedad de legumbres (preferiblemente leguminosas y crucíferas) y en los cereales de siempre, pobres en gluten (arroz, mijo, avena, espelta…).
Consuma especialmente legumbres y frutas ecológicas, porque no contienen pesticidas (cancerígenos) ni conservantes (antibacterianos y antifúngicos que alteran la flora intestinal).
Además, en necesario evitar la ingesta conjunta de hidratos de carbono y alimentos ácidos (por ejemplo, cereales y cítricos, cereales o legumbres con vinagre o limón, tomate y pasta o arroz...), ya que los ácidos neutralizan la acción de las enzimas salivales sobre el almidón de los hidratos de carbono, con la consiguiente producción de toxinas en el intestino.
Redescubrir los productos fermentados
Todas las semiconservas fermentadas contienen bacterias del grupo láctico (Lactococcus, Enterococcus, Leuconostoc, Pediococcus, Streptococcus, Lactobacillus…).
Nuestros antepasados comprendieron instintivamente que los productos fermentados se conservaban bien y que su consumo era beneficioso para la salud. Desde comienzos del siglo pasado, el mundo de la microbiología ya puso poco a poco de manifiesto que algunas bacterias desarrolladas espontáneamente en los productos con fermentación láctica poseían características “probióticas”, es decir, beneficiosas para la salud.
El chucrut se viene consumiendo desde la época de los Romanos, y la col fermentada sigue siendo hoy un plato importante de la cocina centroeuropea, desde Alsacia hasta Ucrania. En Polonia, Ucrania y muchos países de Europa del Este se consumeborsch, una sopa de verduras cuyo ingrediente principal es el zumo fermentado de remolacha.
También en los países asiáticos destaca el consumo de col fermentada, como en elkimshi coreano, aunque la mayoría de las verduras pueden consumirse de esta manera: zanahorias, berenjenas, cebollas, pepinos…
En la cocina occidental, las aceitunas, pepinillos, remolacha, nabos, etc. se conservan mediante fermentación láctica. No obstante, la industria agroalimentaria tiende cada vez más a conservar los productos en escabeche o en vinagre, o a esterilizarlos tras la fermentación, lo que destruye las bacterias. La cerveza de hoy en día suele pasteurizarse a pesar de estar fermentada, por lo que contiene muy pocas bacterias y levaduras.
Por el contrario, la leche fermentada es muy rica en bacterias beneficiosas para la salud con características “probióticas” de diferentes propiedades en función de la especie y biotipo bacteriano utilizado.
Es el caso del yogur (fermentado por Streptococcus thermophilus y Lactobacilus bulgaricus), la leche acidófila (fermentada por Lactobacillus acidophilus), la leche con bifidus (fermentada por Bifidobacterium bifidum, longum, breve o lactis), el kéfir (fermentado por varias especies de Lactococcus, Leuconostoc, Lactobacillus, Sacharomyces, Kluyveromyces, etc.). Todos estos tipos de leche fermentada son importantes para la salud, especialmente si la materia prima procede de cabra, oveja o yegua. En lo que respecta a los yogures clásicos, cada vez más y más personas desarrollan una intolerancia a la leche de vaca, que se manifiesta en inflamaciones como rinitis, sinusitis, artritis, artrosis, etc.
Comer adecuadamente
Mastique y ensalive bien los alimentos, sobre todo aquellos ricos en almidón, como los cereales, las frutas, las verduras y las legumbres. Masticar adecuadamente garantiza que la primera fase de la digestión tenga lugar en la boca bajo los efectos de la amilasa de la saliva, evitando una fermentación intestinal putrefacta que produzca toxinas.
No abuse de los alimentos que en ocasiones producen reacciones de intolerancia, como
pueden ser la leche de vaca y sus derivados, los cereales modernos ricos en gluten y sus derivados.
Evitar el agua con cloro
Se añade cloro al agua del grifo antes de que ésta sea distribuida para el consumo precisamente porque acaba con los gérmenes dañinos que pueda contener.
Es una gran idea y, desde que se inició esta medida, enfermedades como la disentería o el cólera han desaparecido en los países desarrollados.
No obstante, el cloro tiene el mismo efecto en nuestro tubo digestivo: tiende a desinfectarlo, matando indistintamente a los microorganismos buenos y a los malos. Hay que evitar el contacto innecesario con sustancias bactericidas (que matan bacterias) o fungicidas (que matan levaduras y hongos), incluidos los productos para desinfectar las manos y la piel, porque acaban con todas las cepas microbianas, sean éstas buenas o malas. Además, la piel y los órganos sexuales también están cubiertos de una microflora que hace frente a los gérmenes nocivos, así que más vale cuidarla.
Si se toman todas estas precauciones, la microflora protectora se reequilibrará ella sola, siempre y cuando nuestra alimentación y nuestra forma de vida se lo permitan, ya que son los dos medios más poderosos que tenemos para recobrar la salud.
Para hacer el proceso más fácil, se pueden tomar también algunos complementos alimenticios. El problema es que la mayor parte de los “probióticos” a la venta no funcionan. ¿No será porque se ofrecen en formato de comprimidos, lo que implica que se ha debido aplicar una fuerte compresión de sus componentes, que hace subir la temperatura y, por tanto, ha matado las bacterias?
¡A su salud!
Juan-M Dupuis
La Piña y sus Beneficios y Propiedades

Esta deliciosa fruta tropical, de inconfundible olor y sabor, procede de Brasil y Argentina, y su cultivo se inicio en la isla de Hawai. Existen cerca de 1400 especies de piña en todo el mundo, y entre los principales países productores encontramos a Tailandia, India, Brasil, México, Honduras y Sudáfrica.Son muchas las propiedades de la piña de las que nos podremos beneficiar si decidimos incorporar esta dulce, sabrosa y refrescante fruta a nuestra dieta.Existen muchas variedades de piña y también muchas formas de consumirla: en zumo, fresca, en su jugo, etc.
Propiedades de la piñaEl consumo de piña es algo a lo que todos deberíamos apuntarnos pues al hacerlo estaremos dando la oportunidad a nuestro cuerpo de aprovecharse de todas las propiedades que tiene esta deliciosa fruta.
Algunas de las propiedades de la piña son:
Ayuda a reforzar el sistema inmunitario y a la creación de glóbulos rojos y blancos.
Su contenido en vitamina A ayuda a mantener en buen estado las membranas mucosas y a cuidar la piel.
Es una fruta muy diurética.
Si está un poco ácida, ayudará a que tengamos una mejor digestión y también abre el apetito.
La bromelina ayuda a una mejor descomposición de las proteínas, también tiene propiedades anti inflamatorias y anti coagulantes.
Esta fruta madura reduce los ácidos gástricos excesivos.
Al ser muy rica en fibra la piña puede ayudarnos en casos de problemas de estreñimiento.
Es un remedio muy eficaz para calmar los calambres.
Aporta al organismo gran cantidad de minerales y vitaminas.
Es muy rica en fibra soluble e insoluble, no contiene grasas saturadas y tiene muy pocas calorías.
Su riqueza en manganeso hacen de la piña un alimento muy recomendable durante la etapa del crecimiento, puesfortalece los huesos.
Su contenido en vitamina C la convierten un buen antioxidante. Esta vitamina también es necesaria para la síntesis de colágeno y para luchar contra los radicales libres.
Composición de la PiñaSon la cantidad de compuestos saludables lo que hacen que la piña sea una fruta que no debe faltar en nuestra dieta.
Es muy rica en vitamina A, C y vitaminas del grupo B, también contiene minerales como el manganeso, potasio, cobre, magnesio, hierro y muy rica en bromelina, enzima que ayuda a la digestión de las proteínas.
Contiene alrededor de un 11% de carbohidratos y es muy pobre en grasas, rica en fibra y una buena fuente de folatos.
Usos externos de la piña
Además de ayudarnos si la comemos la piña también nos puede ayudar externamente:
La cáscara de la piña nos puede ayudar a eliminar las verrugas si la aplicamos durante toda la noche sobre la verruga. Ser constantes hasta que desaparezcan.
Un emplasto de piña puede ayudarnos a reblandecer los callos.
Y una mascarilla con piña nos ayudará a cuidar nuestra piel y retardar la aparición de las temidas arrugas.
CuriosidadesLa capacidad de la Bromelina (enzima que aporta la Piña) para descomponer la carne es tan grande que los trabajadores de las plantaciones o de fábricas de enlatado de piñas tienen que protegerse con ropa adecuada para que este componente no les afecte a la piel.
Es aconsejable comprar frutos madurados en la planta, pues de lo contrario la piña puede resultar un poco ácida.
Propiedades de la piñaEl consumo de piña es algo a lo que todos deberíamos apuntarnos pues al hacerlo estaremos dando la oportunidad a nuestro cuerpo de aprovecharse de todas las propiedades que tiene esta deliciosa fruta.
Algunas de las propiedades de la piña son:
Ayuda a reforzar el sistema inmunitario y a la creación de glóbulos rojos y blancos.
Su contenido en vitamina A ayuda a mantener en buen estado las membranas mucosas y a cuidar la piel.
Es una fruta muy diurética.
Si está un poco ácida, ayudará a que tengamos una mejor digestión y también abre el apetito.
La bromelina ayuda a una mejor descomposición de las proteínas, también tiene propiedades anti inflamatorias y anti coagulantes.
Esta fruta madura reduce los ácidos gástricos excesivos.
Al ser muy rica en fibra la piña puede ayudarnos en casos de problemas de estreñimiento.
Es un remedio muy eficaz para calmar los calambres.
Aporta al organismo gran cantidad de minerales y vitaminas.
Es muy rica en fibra soluble e insoluble, no contiene grasas saturadas y tiene muy pocas calorías.
Su riqueza en manganeso hacen de la piña un alimento muy recomendable durante la etapa del crecimiento, puesfortalece los huesos.
Su contenido en vitamina C la convierten un buen antioxidante. Esta vitamina también es necesaria para la síntesis de colágeno y para luchar contra los radicales libres.
Composición de la PiñaSon la cantidad de compuestos saludables lo que hacen que la piña sea una fruta que no debe faltar en nuestra dieta.
Es muy rica en vitamina A, C y vitaminas del grupo B, también contiene minerales como el manganeso, potasio, cobre, magnesio, hierro y muy rica en bromelina, enzima que ayuda a la digestión de las proteínas.
Contiene alrededor de un 11% de carbohidratos y es muy pobre en grasas, rica en fibra y una buena fuente de folatos.
Usos externos de la piña
Además de ayudarnos si la comemos la piña también nos puede ayudar externamente:
La cáscara de la piña nos puede ayudar a eliminar las verrugas si la aplicamos durante toda la noche sobre la verruga. Ser constantes hasta que desaparezcan.
Un emplasto de piña puede ayudarnos a reblandecer los callos.
Y una mascarilla con piña nos ayudará a cuidar nuestra piel y retardar la aparición de las temidas arrugas.
CuriosidadesLa capacidad de la Bromelina (enzima que aporta la Piña) para descomponer la carne es tan grande que los trabajadores de las plantaciones o de fábricas de enlatado de piñas tienen que protegerse con ropa adecuada para que este componente no les afecte a la piel.
Es aconsejable comprar frutos madurados en la planta, pues de lo contrario la piña puede resultar un poco ácida.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)