A la hora de buscar alimentos ricos en proteínas, hay alternativas a los clásicos batidos de proteínas basándonos en una alimentación natural ya que además, la ingesta adecuada de alimentos con proteínas es una buena base para una nutrición sana. En una dieta, según los alimentos que la compongan, se puede distinguir entre proteínas de origen animal o proteínas de origen vegetal.
El Hinojo y sus maravillosos beneficios para la salud.
Hinojo, conocido científicamente como Foeniculum vulgare, es una hierba con grandes propiedades medicinales que lleva aprovechándose para la salud y la gastronomía desde tiempos inmemoriales. Hoy en día se usa en diferentes industrias y muchos de sus beneficios populares se han comprobado científicamente. Todo ello gracias a su riqueza en aceites esenciales, vitaminas, minerales y aminoácidos.
En este artículo conocerás al detalle las propiedades y beneficios del hinojo.
El hinojo se ha consumido como hierba aromática y como alimento durante muchos años. Se consume su raíz, las hojas, las flores y los frutos.
El cogollo se cultiva con fines alimentarios, se puede encontrar en los mercados. Se consume el cogollo fresco en ensaladas, que se puede combinar con otras verduras y plantas, para potenciar sus propiedades. Hervido tiene un sabor agradable y suave. Se puede añadir a estofados y es muy adecuado combinar con los platos de legumbres, con la finalidad de evitar la flatulencia que producen.
Las vainas foliares pueden cocerse como verduras, con patatas, con coles, etc. Tienen un sabor muy aromático y fuerte.
Las semillas resultan muy útiles como aromatizantes de la comida.
El hinojo se utiliza como planta auxiliar para el secado de algunos frutos, como los higos secos, para dar aroma y evitar la presencia de algunos microorganismos.
Aceites esenciales. Presentan un elevado contenido en anetol, felandreno, limoneno y estragol, entre otros. Estos compuestos son la esencia que caracteriza a su aroma. Muchos perfumes aprovechan esta propiedad.
Aminoácidos esenciales para el ser humano. El hinojo es rico en histidina, arginina, alanina, aspartato y glutamato. Todos estos aminoácidos forman parte de las proteínas presentes en nuestro organismo, y desempeñan cientos de funciones diferentes para mantener nuestra salud, interviniendo en rutas metabólicas esenciales.
Vitaminas antioxidantes, minerales como el magnesio, el calcio, y la fibra. Son algunas de las propiedades del hinojo.
Beneficios del Hinojo.
Esta planta medicinal destaca porque es muy buena para equilibrar las funciones del sistema digestivo favoreciendo la digestión, contribuyendo a expulsar los gases, reduciendo la hinchazón y las flatulencias.
Por su acción eficaz y su sabor suave, resulta especialmente indicada para administrar a niños y bebés aquejados de molestias intestinales, cólicos, flatulencias o para estimularles el apetito.
Favorece la digestión, y contribuye a expulsar las flatulencias, abre el apetito y ayuda a disminuir el dolor de estómago.
Se emplea para reducir el nivel de colesterol en la sangre, previniendo el riesgo de enfermedades coronarias, como el infarto o las hemorragias cerebrales.
De los frutos del hinojo se aprovechan sus propiedades antioxidantes.
Se utiliza para combatir la anemia por su alto contenido en hierro.
El hinojo favorece la eliminación de líquidos corporales, con lo que es muy adecuado en casos de obesidad, enfermedades reumáticas y cardíacas que se asocian con la acumulación de agua en el cuerpo.
En caso de inflamación de bronquios o de tos, así como cuando se tiene el pecho cargado, es muy adecuada esta planta por sus valores expectorantes.
Favorece la menstruación y alivia los dolores asociados con ella.
Calmante de la sensación de opresión nerviosa en la parte alta del estómago.
Se emplea en casos de glaucoma, pues reduce la presión intraocular.
Alivia las irritaciones de los ojos cansados, el glaucoma, orzuelos, etc.
Vertido en la bañera, provoca efectos relajantes.
Se emplea también para la caída del cabello.
Combate el mal aliento si se mastican semillas de esta planta después de cada comida.
Las fricciones con aceite de hinojo pueden ser útiles en el tratamiento del
La Chirimoya Graviola es la planta anticancerígeno mas poderosa del planeta, utilizada desde hace mas de 40 años en Estados Unidos, Europa y en Asia. Centenares de trabajos de investigación en mas de 20 laboratorios del mas alto nivel científico realizados por el instituto Nacional del Cáncer, y la Facultad de Ciencias Medicas de la Universidad Católica de Corea del Sur.
Impresionante casuística de miles de casos tratados de cáncer de colon, cáncer gástrico, cáncer de páncreas, cáncer de próstata, cáncer de mamas, cáncer de riñones y cáncer de pulmones.
Cambiar algunos de tus hábitos diarios puede significar la diferencia entre tener buena salud y estar enfermo
El tener una buena salud es crítico para llevar una vida feliz y placentera. El estar sano significa que nuestro cuerpo funciona de forma normal y que no hay nada fuera de balance. Estar sano es también tener una mente equilibrada y en armonía con el cuerpo. Muchas veces, por la velocidad de la vida que llevamos, nos olvidamos que la salud es un tesoro. Sólo la valoramos cuando nos enfermamos.
Los hábitos saludables son, en gran parte, los que determinan que tengas buena salud. Y cuando me refiero a hábitos, hablo precisamente de aquello que haces todos los días: dormir, comer, mantenerte hidratado, hacer ejercicio, bañarte, protegerte del sol. El buen desarrollo de estos hábitos seguramente te ayudará a tener una vida más larga y más sana. Hagamos un recorrido por estos consejos para tener una buena salud.
1. Come frutas y verduras
Lo ideal es comer nueve porciones de frutas y vegetales al día. Pero si, ya sé que estás abriendo los ojos porque te parece mucho. Entonces ahí va: cinco. Come cinco porciones de frutas y vegetales al día y te salvarás de varias visitas al médico. Un estudio realizado en la Universidad Harvard dice que esta cantidad suministra los antioxidantes y la fibra necesarios para reducir las enfermedades cardíacas y para mantener un peso sano (una porción equivale aproximadamente a la mitad de una fruta, o media taza de frutas, o media taza de vegetales).
2. Haz ejercicio
Lo ideal sería 30 minutos de ejercicio cardiovascular (o más) 5 días o más a la semana. Pero como ya sé que a veces te cuesta levantarte del sofá, pues ahí te va una dosis más manejable: ¿qué tal 17 minutos al día? Esto equivale a dos horas a la semana. ¡Y ni siquiera tienes que hacerlo seguidito! Puedes dividirlo en segmentos. Y los beneficios son infinitos: corazón sano, peso adecuado, músculos tonificados, estar de muy buen humor… etc., etc…
3. Duerme
Si eres de los que siempre duerme entre 7 y 8 horas diarias, vas por el camino correcto. Unos estudios recientes indican que los que tienen problemas para dormir o duermen menos 7 horas, están incrementando su riesgo de sufrir hipertensión, enfermedades cardíacas y hasta diabetes. Nuestro cuerpo necesita descansar y recargar sus energías para tener buena salud.
4. Mantente hidratado
Antes se decía que ocho era el número mágico de vasos de agua al día que se debían tomar. Ahora se sabe que no es necesario beber ocho, pero toma líquidos con las comidas y cada vez que sientas sed. Bebe más si haces ejercicio o hace mucho calor. Los únicos que no pueden depender de la sed para beber agua son los niños pequeños y los ancianos porque en ellos el mecanismo de la sed no funciona bien y tienen que acordarse de beber. No sé si sabías, pero el cuerpo está hecho de agua y necesita de este líquido para funcionar. Otras fuentes de líquido son las frutas, la sopa, el té y los vegetales. Recuerda, agua=buena salud.
5. Lávate las manos
Idealmente con agua y jabón, usando el jabón mínimo durante 15 segundos. Varios estudios han demostrado que el lavarse las manos con agua y jabón elimina más del 90% de los microbios que causan infecciones y que pueden alterar tu buena salud. Lávate las manos siempre después de ir al baño, al tocar a alguien que está enfermo, y cuando cocinas. Especialmente cuando tocas carne cruda y vegetales sin lavar.
6. Usa bloqueador solar
Diariamente. No importa que esté nublado. Proteger tu piel de los rayos ultravioleta evitará lesiones en la piel, incluyendo cáncer. Lo ideal es un bloqueador de mínimo 15 de factor de protección.
El tener y mantener una buena salud depende en parte de nuestros hábitos. Es mejor prevenir que lamentar. Así que toma nota de estos consejos y ¡a ponerlos en práctica!